Hoy me quedé sin poder publicar y ya es mañana, y hace varios días que no escribo ni lo subo. Éste sería como el cuarto escrito en una semana o algo más, y la intención original era la de procurar hacer uno a diario. Pues ya llevo uno o dos días sin escribir nada nuevo, y ayer decidí que volvería a subir algo por fin, pero entre unas cosas y otras llegué tarde (que es como voy a titular esto) y el ayer se hizo hoy. Esta tardanza me invita a escribir sobre ella: un defecto que tengo y que llevo repitiendo desde hace bastante tiempo.
Me propongo hacer esto, y lo otro, tengo tiempo. Sin embargo, no sé administrarme ese tiempo, y como suele decirse: hago de pronto tarde. Me hago planteamientos de en franjas de tiempo, pero me excedo en las tareas que me marco en cada una d esas franjas, y algunas tareas inciden en la franja temporal de otras. En ocasiones hago cosas entremedias que no entraban en los planes en un principio, y todo se trastoca. Quizá me pongo unas metas demasiado ambiciosas a veces que luego no puedo cumplir en los tiempos que me he marcado, así pues la solución sería ponerme unas metas más razonables y asequibles, y avanzar pasito a pasito pero con continuidad.
Cuando quedo con alguien o sencillamente voy a salir para algún compromiso que tengo a una hora determinada, si voy con bastante tiempo me relajo y el tiempo se me echa encima finalmente, y de ir demasiado tranquilo, oyendo musica por ejemplo, mientras me preparo con calma, al final tengo que salir corriendo porque se me hizo tarde y medejo cosas sin hacer que pretendía hacer en un principio. Y resulta que tengo la mala costumbre de no avisar al menos a tiempo si alguien me espera, pues cuando veo que ya es tarde me da vergüenza llamar y decir "voy más tarde" y pongo la escusa de que si me pongo a llamar me retraso aún más.
Me perdono por haber aceptado y permitido definirme como tardón, tranquilo, pasota, no permitiendome ser y ser resposable con lo que hago y lo que digo sino determinandome y limitandome.
Me perdono por haber acpetado y permitido no hacer por cambiar eso de mí y por eso me defino así, como para que las personas ya lo sepan y yo no tener que cambiar que me supone cierto esfuerzo y voluntad.
Me perdono por haber aceptado extender en las cosas que cuando me estan gustando o me están saliendo bien y sin embargo otros días ni siquiera empezar porque no me apetezca por ejemplo o poruqe prefiera hacer otra cosa.
Me perdono por haber aceptado no ser constante con lo que hago sino que más bien voy a saltos, de un modo fragmentado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario